_____________________________________________________
Yo no concibo al amor como una experiencia, sino como un desafio.
es por eso que mi cobardía trabaja arduamene adentro mío a la hora de enamorarme, construyendo complicadas esructuras de rechazo: desde pomposos puentes, con piedras flojas en su centro, hasta jaulas y paredes irrompibles.
Es también por esta razón que lo poco que tengo de valentía te busca incansablemente, apelando al poderoso doble filo de las ilusiones y la esperanza.
Esta especie de equilibrio entre las dos fuerzas internas, que gobiernan el temible proceso del amor, parece ser lo que concerva intacta la ternura y la cordura, a pesar de la constante expocicion a las devastadoras e ingenuas diosas que hemos dado en llamar mujeres.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada