_____________________________________________________
¿Se ven? No. Se miran. O se observan. El punto es que se reconocen.
Los dos corren. Los dos se tocan. Los dos lloran. Los dos se abrazan y se besan. Son los dos, ellos son el otro. El fin y el comienzo.
Pero antes…
Ella mira indiferente a través de la ventana.
El ya no tiene tiempo para el mundo y su tristeza.
Ella aspira la humedad en cada partícula de polvo.
El rompe con la vida toda estrecha relación.
Ella grita con los ojos la ansiedad que tanto quema.
El desgarra el silencio con la calma del dolor.
Ella vuelve a su madre que tantas canciones le cantaba.
El reitera a cada instante el aroma de una rosa.
Ella oye su silencio como propio y lo admite.
El aprueba la conducta de su sórdida ansiedad.
Ella no es más ni menos buena.
El es un simple reciclo del olvido.
Ella vuela.
El suspira.
Ella canta.
El llora.
Ella fragmenta el cristal infinito en la infinita lluvia.
El detona la milésima de sufrimiento bajo la luna serena.
Ambos consagran la virtud al ser que no alcanzaron.
Ambos se encuentran para sellar su amor eterno.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada